En verano, en tierras de la serena, se alcanzan altas temperaturas y los animales son los que mas acusan el calor. Las muertes en el ganado se suceden si cabe con mas asiduidad y los verdaderos beneficiarios de ello son los carroñeros.
Una vez encontrado un cadaver de oveja, esta vez a última hora de la tarde, me dispuse a montar el hide con la idea de meterme a la mañana siguiente.
A las doce ya empezaron a sobrevolarme varios buitres, lo hacían con su típico vuelo en circulos , no tardó en bajar el primero y seguidos vinieron los demás, hasta un total de 80 individuos de buitre leonado y dos de buitre negro.
Los que habían comido dejaban paso al resto y se desplazaban a la charca que estaba justo detrás del hide, allí bebían agua y se bañaban para después descansar sobre el canchal.
Parece ser que no estaban muy hambrientos ya que no dejaron de comer hasta las 17:30, que fue cuando abandonaron el lugar los cinco leonados que quedaban y entonces di como terminada la sesión.
Me llevé un termómetro al hide, tenía la curiosidad de saber que temperaturas se podían alcanzar ahí dentro, a las 11 de la mañana ya tenía 41ºC dentro y sobre las 14:30 ya se había alcanzado la temperatura de 49ºC, que fue la máxima del dia.
Nikon D300s -- Nikkor 500 mm f4 vr
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Buitre Negro |
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Buitre leonado aterrizando |
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Cogió este cacho y se fue |
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Hide |
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Termómetro |